Existen momentos en la vida de las personas donde hacemos a un lado nuestro ajetreado camino, colocamos nuestros problemas aparte y nos olvidamos de cuentas, de gastos y de todo lo que significa el mundo adulto en que vivimos para sumergirnos en ese mundo pequeñito en donde las sonrisas son el mejor recordatorio de que seguimos teniendo un niño en nuestro interior.
Son en esos momentos, donde los habitantes de un sector por mas pequeño y humilde que sea, se olvidan de sus diferencias y se ponen de acuerdo para llevar a cabo la hermosa tarea de dedicarle a los mas pequeños un día en donde ellos sean los principales protagonistas.
Eso fue lo que sucedió en un lugar llamado “El Pejerrey”, un club de pesca donde hace ya varios años se lleva a cabo la celebración del Día del Niño así como otros actos destinados a celebrar la niñez. Muchas fueron las personas abocadas en la preparación de este festejo y en la búsqueda de los recursos económicos y materiales para poder homenajear a los chicos en su día.
Desde siempre, pero más aún desde la concientización, socialización e institucionalidad de los derechos de los niños en la Convención Internacional, (ONU 1959) la sociedad ha tomado conciencia de la necesidad imperiosa de proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes como un modo no sólo de proteger a estas personas “sujetos de derecho”, sino también como un modo de consolidar el sistema democrático que tanto nos costó adquirir, ya sea en Venezuela, en Uruguay, en México, España o en el último lugar de éste planeta. Mas que algo comercial, en donde muchos padres salen a comprar juguetes costosos para cumplir con el regalo del Día del Niño, el marco real de lo que se quiere festejar, es el de poder hacer ver a los niños que ellos cuentan con derechos, explicarles que con esta celebración se los reconoce como auténticos ciudadanos.
Actualmente, son miles los niños y adolescentes que viven en familias excluidas y son empujados a la calle a buscar el sustento diario. El fenómeno de niños y adolescentes en situación de calle ha aumentado vertiginosamente. Ellos, seguramente no festejan el Día del Niño, porque para muchas personas ellos sencillamente no son considerados ciudadanos, y más grave aún ni siquiera son vistos como niños.
Es por esto que me siento feliz cuando veo que existen personas que mas allá de sus limitaciones y problemas, logran hacer que muchos pequeños tengan una niñez sana y feliz. De esta manera, se logra colocar una semilla que con el tiempo hará de ellos buenas personas, hombres y mujeres que a su vez les tocará compartir con otros niños de lo que ellos pudieron disfrutar. Siempre nos han dicho, que el problema hay que atacarlo desde la raíz y es en esta etapa de sus vidas en donde podemos cambiar el destino de muchos de ellos..
Ojalá existieran mas arrogantes que le dieran a esa palabra el significado de lo que tú significas…yo también me siento orgullosa, presumida, de conocer una persona así como tú.













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